Todas las horas del día

 


Clara Fuertes nos habla en Todas las horas del día de María Casares, esta gran mujer, trabajadora infatigable, perfeccionista, tenaz, fuerte, que tuvo la inmensa suerte de dedicarse a algo que le apasionaba: el teatro y la interpretación. Ser muchas. Ser única.

La narración comienza cuando Airas, un joven periodista gallego, recibe de su editora el encargo de escribir un artículo sobre María Casares, que va a ser condecorada con la Legión de Honor francesa, una distinción que se le otorgó en 1987. Airas ignora quién es María Casares, ha de ir a París para entrevistarla y previamente indaga sobre la vida personal y artística de la gran diva.

Airas contacta con María y se presenta en su casa para realizar la entrevista que le han encargado. A su lado, María recobra la alegría de vivir, se aleja de los fantasmas que la habitan, recibe una dosis de energía vital. Se deja querer, le gusta sentirse admirada, y este joven que ha aparecido de improviso colma sus expectativas.

Clara intercala en este proceso de investigación las conversaciones que María Casares sostiene a diario con sus dos grandes amores: el escritor y filósofo Albert Camus y el actor André Schlesser, Dadé. Los que fueron respectivamente su amante y su marido. Ambos han muerto ya, pero eso no impide que María comience el día junto al lago de La Vergne, donde vive, comunicándose y haciéndole confidencias a Dadé. Y luego, a mediodía ya, es con Camus con quien revive los apasionados años de amor que compartieron.

Clara Fuertes se mete y, a su vez, introduce al lector en la piel de estos personajes, que se revelan a través de sus propias palabras y de sus propios sentimientos. Así pues, María Casares cuenta cómo su padre, el destacado político republicano Santiago Casares Quiroga, que ocupó varios ministerios en el Gobierno de la II República y llegó a ser jefe de Gobierno, se ve desbordado por los acontecimientos que se producen en España en el tiempo previo al golpe de estado, cómo se encierra en casa, aplastado por el peso de la condena política y de quienes le consideraban culpable de todos los males de la República.

La madre de María, Gloria Pérez, sigue a su marido a Madrid, allí vive relegada mientras él trabaja sin descanso. Al poco tiempo de comenzar la Guerra Civil, María y su madre deben salir de España y se instalan en París como refugiadas políticas, y con el dolor del exilio. Es la madre la que enseña a María a ser una mujer libre, a amar la libertad por encima de todo.

Ser actriz no entraba dentro de los planes de futuro de María Casares, pero, a veces, la vida nos abre caminos insospechados y María descubre en las tablas su vocación. Pretende emocionar, trascender, ser recordada, y siempre lo consigue. Sus interpretaciones son memorables.

Clara Fuertes se ha dejado poseer por el espíritu de María, la admira, la quiere, empatiza con sus emociones y lo hace desde el respeto que siempre nos inspiran esas personas que nos fascinan.

No podía faltar en esta historia la relación entre María Casares y Albert Camus. Al conocerse, ella tenía 21 años y él 30, estaba casado y era padre de dos criaturas. Tras unos meses en los que fueron amantes, su relación se interrumpe cuando la esposa de Camus regresa de Orange con sus hijos. Luego vuelven a reencontrarse cuatro años después en las calles de París. El azar los reunió, renunciaron a una vida en común, pese a estar convencidos de que nada los separaría nunca, ni siquiera la muerte, y un accidente los separó después de doce años de amor y 865 cartas. Unas cartas casi diarias que cubrían el tiempo que no podían pasar juntos y en las que comparten sus sentimientos más íntimos, así como pormenores cotidianos.

En Todas las horas del día, Clara Fuertes ha realizado un exhaustivo trabajo de documentación para presentarnos un tiempo histórico y a una mujer excepcional: María Casares. Ha sabido crear una atmósfera envolvente en la que recrea una vida intensa, marcada por el exilio, la guerra de España y la Mundial, la pérdida de los padres y la tremenda sensación de orfandad, el amor, concretado en dos hombres: el amante y su marido, Dadé, que fue la calma tras la tempestad de la pasión, de la muerte y del dolor incrustado en el corazón. Y no podía faltar el teatro. El teatro que es el hogar, el sanatorio, el tirano que domina a María Casares y a cuyo servicio carece de límites. Interpretando se entrega, se desgasta y el fervoroso aplauso del público hace que reviva.

Clara Fuertes nos retrata a María Casares por dentro y por fuera, gracias a su novela conocemos mejor a la mujer y a la actriz, sus fortalezas y debilidades. A una mujer libre y rebelde, que hizo frente a todas las dificultades que le surgieron y que por mérito propio es una de las grandes figuras del arte dramático del siglo XX.  

 

Título: Todas las horas del día

Autora: Clara Fuertes

Editorial: Plaza & Janés

Páginas: 327

Año: 2022

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